Cuando los pamplonicas Brillantina’s publicaron
su debut “Twilight dingos” en 1997 en una minúscula
compañía ya desaparecida prácticamente nadie
tuvo constancia de ello. Aún así, ese disco, pese a
sus problemas de sonido y producción, es hoy un pequeño
clásico del rock instrumental español que esperamos
ver revalorizado a partir de la publicación de este segundo
disco. En aquellos tiempos, comandaban los Brillantina’s Jaime
Cristóbal (hoy alma del grupo pop Souvenir) y Roberto C. Meyer
(ex –Glittersouls) . Los Brillantina’s de hoy, con formación
renovada, interpretan el particular universo musical de Roberto, configurado
por casi todos los géneros musicales de los años 60.
Lo único cierto y evidente que se puede decir de este disco
es que es instrumental. Algo que define los gustos de Roberto, a pesar
de su particular manera de asociar palabras a los sonidos como se
aprecia en los títulos de las canciones.
A partir de ahí, contiene muchas cosas: algo de instro-surf,
algo de frat-rock, un poco de biker-fuzz, una rendición evidente
a los grandes compositores clásicos de música para cine
y, sobre todo, un impactante espíritu de rock and roll.
El instrumental de rock, a diferencia del electrónico, no
tiene un gran predicamento en nuestro país. Por el contrario,
sí cuenta con grandes bandas. Probablemente porque sus practicantes
suelen ser músicos con un gran conocimiento de la música
popular. Es el caso de Los Brillantina’s, que son una de esas
grandes bandas que quizás encuentren su consolidación
a partir de este segundo disco. Un disco que casi podríamos
considerar el primero de una segunda etapa. Sus amplias referencias
musicales se aprecian fácilmente en las versiones: “Nous
ne sommes pas des anges”, de Serge Gainsbourg y “Nessuno
me puó giudicare”, un clásico italiano que defendieron
Caterina Casselli y Gene Pitney en el Festival de San Remo de 1966.
No ganaron, por cierto. También “Klezmer queen of swamp”
muestra las miras de la formación. Un klezmer es una danza
ritual hebrea. Y un klezmer era también la melodía
original que Dick Dale arregló, convirtió en “Misirlou”
y tanta gente conoció a raíz de ser el tema que abría
la película de Quentin Tarantino “Pulp fiction”.
El rock instrumental parece estar acelerando hacia un pequeño
auge o resurgir en nuestro país, con varias nuevas bandas
y la reactivación de algunas de las pioneras, como los mismísimos
Coronas.
Desde las Reverb Series de El Toro Records vamos a intentar que
encuentre un canal para llegar al publico aficionado al buen rock.
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